Llevo días y días escuchando música al punto en que llega a ser demasiada, y cumpliendo con procesos de reconocimiento melódico que intentan, pero poco pueden, conseguir la calidad programática necesaria en una radio como la que yo quisiera conseguir transmitir en una ciudad como esta, Guadalajara. Entra y sale mucha música, y cada vez los vacíos por los que pasan señales eléctricas transducidas por las pequeñas bocinas que se mantienen cerca de mis oídos se hacen mas amplios, sin saber si siquiera si esto es para mal o un simple síntoma de que aprendo cada vez mas a disfrutar la música y captar su esencia y verdadera universalidad, si estoy comenzando a disfrutar de la comprensión y consecuente humanización de los signos sonoros.
En la estación en donde voy a desperdiciar mis tardes llevamos ya un poco mas de un mes programando temáticamente, por países, de manera casi subliminal, sin que los radioescuchas de paso lo sepan, para que los cautivos solamente lo intuyan. Durante estos siete días que ya comenzaron, la programación se limita (si es que acaso es esto una limitante) a los países nórdicos. No entremos en detalles que si Alemania si o no, la verdad es que soy ignorante acerca del asunto, y no me interesa, ya que esa duda personal se me resolvió la primera semana de programaciones temáticas, regionales o como se les quiera llamar, ademas poco me interesa la geografía o saber cuales son los que comen pretzels, los que toman la cerveza caliente (total mentira) o lo que venden panquecitos de mota para niños pelirrojos pachecos y bonitos. Ahora se incluye Islandia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Republica checa, Holanda y así, todos esos países de primer mundo y segunda mano. Entre toda esta colectividad puede parecer sencillo conseguir música, pero si algo he aprendido, entre otras cosas, claro; durante estas semanas de programación, es que estamos eminentemente inundados por música mierda gringa. Si señor, como no, y la verdad es que eso no es sorpresa para nadie, pero resulta que no es culpa ni del pop ni del mainstream, no: hasta por los reductos culturales mas pequeños lo gringo se cuela como oaxaqueño o jaliscience al norte, y digo, ¿para cuando en cada uno de nosotros un muro de la vergüenza ético, mental, pero al contrario de aquí para allá? Pero son visiones mas estupidas que románticas, aunque sea prácticamente lo mismo en tiempos modernous, yes sir.
La cosa es que de repente uno no piensa en la variedad o en lo que le llega al gran público… habría que ver que porcentaje de musica gringa tenemos en nuestras carpetas, y alejandome de uno de esos discursos horribles anti capitalistas o anti bushistas acepto que, bueno, es que si hay montones de música que si vale la pena en ese estúpilo país del norte, pero pues eso solo significa que allá si hay una industria, cosa que aquí como en muchos otros paises es inexistente…
Pero bueno, ¿quien quiere leer a un tipo que justo unos minutos antes estaba bucando algún clip del payaso lagrimita diciendo “yo quiero ser CANTANTE, CANTANTE”?
Ridiculum est carcinocum
En la estación en donde voy a desperdiciar mis tardes llevamos ya un poco mas de un mes programando temáticamente, por países, de manera casi subliminal, sin que los radioescuchas de paso lo sepan, para que los cautivos solamente lo intuyan. Durante estos siete días que ya comenzaron, la programación se limita (si es que acaso es esto una limitante) a los países nórdicos. No entremos en detalles que si Alemania si o no, la verdad es que soy ignorante acerca del asunto, y no me interesa, ya que esa duda personal se me resolvió la primera semana de programaciones temáticas, regionales o como se les quiera llamar, ademas poco me interesa la geografía o saber cuales son los que comen pretzels, los que toman la cerveza caliente (total mentira) o lo que venden panquecitos de mota para niños pelirrojos pachecos y bonitos. Ahora se incluye Islandia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Republica checa, Holanda y así, todos esos países de primer mundo y segunda mano. Entre toda esta colectividad puede parecer sencillo conseguir música, pero si algo he aprendido, entre otras cosas, claro; durante estas semanas de programación, es que estamos eminentemente inundados por música mierda gringa. Si señor, como no, y la verdad es que eso no es sorpresa para nadie, pero resulta que no es culpa ni del pop ni del mainstream, no: hasta por los reductos culturales mas pequeños lo gringo se cuela como oaxaqueño o jaliscience al norte, y digo, ¿para cuando en cada uno de nosotros un muro de la vergüenza ético, mental, pero al contrario de aquí para allá? Pero son visiones mas estupidas que románticas, aunque sea prácticamente lo mismo en tiempos modernous, yes sir.
La cosa es que de repente uno no piensa en la variedad o en lo que le llega al gran público… habría que ver que porcentaje de musica gringa tenemos en nuestras carpetas, y alejandome de uno de esos discursos horribles anti capitalistas o anti bushistas acepto que, bueno, es que si hay montones de música que si vale la pena en ese estúpilo país del norte, pero pues eso solo significa que allá si hay una industria, cosa que aquí como en muchos otros paises es inexistente…
Pero bueno, ¿quien quiere leer a un tipo que justo unos minutos antes estaba bucando algún clip del payaso lagrimita diciendo “yo quiero ser CANTANTE, CANTANTE”?
Ridiculum est carcinocum
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